Miles de seguidores del presidente y candidato a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva, se manifestaron en São Paulo para tratar de impulsar la remontada ante el ultraderechista Flávio Bolsonaro de cara a la segunda vuelta electoral del próximo 25 de octubre.
En un ambiente festivo, la llamada «Marcha por la democracia» llenó la emblemática Avenida Paulista de la mayor ciudad de Brasil con personas vestidas de rojo, el color del Partido de los Trabajadores.
«Olé, olé, olé, olá, Lula, Lulaaa», coreaban unos; «Fascistas, fascistas, no pasarán», gritaban otros, a la espera de la llegada del presidente al acto.
Este fue el mitin más multitudinario de la campaña desde que el líder progresista quedó segundo en la primera vuelta de los comicios celebrada el domingo pasado, un resultado que ninguna encuesta pronosticaba y que el propio candidato tachó de «inesperado».
Hoy, sin embargo, Lula adoptó un tono optimista sobre sus opciones de victoria al dirigirse a los asistentes y llamó a movilizar a los más de 30 millones de brasileños que no acudieron a las urnas el domingo pasado, principalmente a las personas de edad avanzada.
«Tenemos una responsabilidad muy grande; no podemos permitir que los ladrones vuelvan a gobernar este país», exclamó.
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