El Consejo de Defensa del exprocurador general de la República Jean Alain Rodríguez negó categóricamente que su representado haya alcanzado algún acuerdo o negociación con el Ministerio Público en el marco del caso Medusa y aseguró que las recientes declaraciones sobre supuestos pactos buscan desviar la atención del debate que deberá resolver el tribunal sobre la solicitud de extinción del proceso.
A través de un comunicado, los abogados de Rodríguez sostuvieron que actualmente existe una solicitud de extinción que deberá ser decidida conforme a la ley y cuestionaron que el Ministerio Público intente trasladar la discusión hacia las imputaciones de fondo del expediente, las denominadas “34 líneas de investigación”, el supuesto “blindaje” del caso y presuntos acuerdos.
“No existe ningún acuerdo ni negociación por parte de Jean Alain Rodríguez. Quizás el Ministerio Público esté confundiendo este proceso con otros casos en los que sí se han discutido acuerdos, como el que se rumora respecto al caso SENASA”, afirmó el Consejo de Defensa.
La posición de los abogados se produce mientras el proceso judicial se acerca a una decisión sobre la solicitud de extinción presentada por la defensa, que sostiene que el expediente ha superado el plazo máximo legal para la persecución penal.
De acuerdo con el Consejo de Defensa, el Segundo Tribunal Colegiado del Distrito Nacional deberá decidir el próximo lunes 17 de agosto si corresponde declarar extinguida la acción penal, debido a que el proceso alcanza casi seis años, mientras que la defensa sostiene que el artículo 150 del Código Procesal Penal establece un límite máximo de cuatro años.
Los abogados consideran que esa es la cuestión jurídica que debe concentrar la atención del tribunal y no las acusaciones de fondo que ya forman parte del expediente.
La versión de la defensa sobre las dilaciones
El Consejo de Defensa argumentó que tres decisiones de distintos tribunales, incluida la sentencia número 059-2023-SRES-00003 del Tercer Juzgado de la Instrucción, determinaron que las dilaciones del proceso no eran atribuibles a Jean Alain Rodríguez y que los retrasos fueron generados por el Ministerio Público.
La defensa enumeró como parte de esas dilaciones una investigación que, según afirma, se extendió durante dos años; solicitudes de prórroga; intimaciones para depositar la acusación; entrega tardía de documentos; desacato de decisiones judiciales y la presentación de una acusación de más de 12,000 páginas.
También cuestionó la entrega de un disco duro que, según sus abogados, presentaba defectos y contenía unos 3,000 supuestos medios de prueba y 666,000 archivos, además de elementos que, aseguran, pertenecían a otros procesos.
“De eso es que deberían hablar: de una pobre investigación de dos años; de haber solicitado prórrogas; de haber sido intimados a depositar la acusación; del ocultamiento y entrega tardía de documentos; del desacato de sentencias; de haber construido una acusación de más de 12,000 páginas”, sostuvo la defensa.
La versión de la defensa sobre las dilaciones
El Consejo de Defensa argumentó que tres decisiones de distintos tribunales, incluida la sentencia número 059-2023-SRES-00003 del Tercer Juzgado de la Instrucción, determinaron que las dilaciones del proceso no eran atribuibles a Jean Alain Rodríguez y que los retrasos fueron generados por el Ministerio Público.
La defensa enumeró como parte de esas dilaciones una investigación que, según afirma, se extendió durante dos años; solicitudes de prórroga; intimaciones para depositar la acusación; entrega tardía de documentos; desacato de decisiones judiciales y la presentación de una acusación de más de 12,000 páginas.
También cuestionó la entrega de un disco duro que, según sus abogados, presentaba defectos y contenía unos 3,000 supuestos medios de prueba y 666,000 archivos, además de elementos que, aseguran, pertenecían a otros procesos.
“De eso es que deberían hablar: de una pobre investigación de dos años; de haber solicitado prórrogas; de haber sido intimados a depositar la acusación; del ocultamiento y entrega tardía de documentos; del desacato de sentencias; de haber construido una acusación de más de 12,000 páginas”, sostuvo la defensa.




