Duplicar el Producto Interno Bruto (PIB) de República Dominicana en los próximos diez años es una meta alcanzable, pero exige una planificación que vaya más allá de las decisiones del día a día.
Así lo planteó el presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP), Celso Marranzini, quién destacó el respaldo del sector empresarial a la hoja de ruta para el desarrollo del país y llamó a mantener la coordinación entre el Gobierno, la academia y los sectores productivos para impulsar un crecimiento sostenido.
Marranzini sostuvo que el foro Meta RD 20236 adquiere una relevancia especial porque representa una visión compartida de desarrollo para el país, con objetivos económicos y sociales que trascienden los períodos de gobierno.
En ese sentido, afirmó que el sector privado ha respaldado plenamente la iniciativa y ha trabajado de la mano con el Gobierno, la academia y los sectores sociales y laborales para convertir esa visión en una realidad.
El presidente del Conep señaló que, además de la meta de duplicar el PIB, la estrategia contempla mejorar indicadores sociales, elevar la calidad de la educación y fortalecer la formación del capital humano para responder a las exigencias de las nuevas tecnologías.
Destacó que estos elementos son fundamentales para que República Dominicana supere la denominada "trampa de la renta media" y mantenga un crecimiento sostenido que se traduzca en mayor bienestar para la población.
En materia comercial, Marranzini se refirió al gravamen del 12.5 % impuesto por Estados Unidos a productos dominicanos.
Explicó que, aunque las exportaciones continúan creciendo y no se observa un impacto inmediato a nivel agregado, algunos exportadores ya enfrentan mayores costos frente a competidores de otros mercados.
Advirtió que alrededor del 60% de las exportaciones dominicanas hacia Estados Unidos están afectadas por estas medidas, por lo que, si la situación se mantiene en el mediano y largo plazo, podría afectar la competitividad del país.
El dirigente empresarial insistió en que las exportaciones dominicanas son, en su mayoría, complementarias de la economía estadounidense, ya que forman parte de sus cadenas de valor y no desplazan la producción ni el empleo en ese país.
Por ello, consideró necesario continuar el diálogo con las autoridades estadounidenses para restablecer las condiciones preferenciales del comercio, recordando que Estados Unidos mantiene un superávit comercial con República Dominicana y que ambos países son aliados estratégicos.
Sobre el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre la República Dominicana y Venezuela, Marranzini lo calificó como un paso natural entre dos naciones con históricos vínculos de amistad.
Agregó que la normalización de las relaciones abre oportunidades para fortalecer el intercambio comercial y estrechar los lazos entre ambos países, que albergan importantes comunidades de ciudadanos en sus respectivos territorios.




