Wisin quiere que “La Universidad del Perreo” sea mucho más que un álbum inspirado en los orígenes del reguetón. El proyecto que presenta el artista puertorriqueño busca convertirse en un espacio para recuperar la historia de quienes construyeron el género y transmitir sus conocimientos a una nueva generación de creadores.
En entrevista con EFE, el cantante, compositor y productor explicó que el concepto nació a partir de la necesidad de volver al sonido original del reguetón, pero también de acercar a los jóvenes a las figuras que abrieron el camino cuando la música urbana todavía no tenía el alcance internacional que posee actualmente.
El disco reúne a artistas fundamentales de esa etapa, entre ellos Ivy Queen, Don Chezina y Jowell & Randy, con una propuesta que Wisin describe como un regreso a los sonidos que surgieron en los barrios durante los años noventa.
Pero para el artista existe una segunda dimensión en el proyecto. Considera que muchos jóvenes conocen los nombres de los pioneros del género, pero desconocen las historias que existen detrás de ellos, sus dificultades y el proceso que atravesaron para conseguir que el reguetón alcanzara el lugar que ocupa actualmente.
“Detrás de cada uno de ellos hay una historia de superación, de gente que no tuvo oportunidades”, explicó Wisin, quien considera que los artistas que hoy ocupan posiciones privilegiadas dentro de la música urbana tienen la responsabilidad de preservar esas historias y ponerlas al alcance de las nuevas generaciones.
Esa intención llevó el concepto de “La Universidad del Perreo” más allá de la música. Wisin pretende utilizarlo para hablar de composición, producción, rimas y otros elementos que intervienen en la creación de una canción, además de mostrar que en la industria musical existen oportunidades para compositores, productores, bailarines y otros profesionales, no solamente para quienes están frente al micrófono.
El proyecto contempla además la realización de master classes, una iniciativa que, según explicó el artista, ya ha despertado un enorme interés. Más de 2.5 millones de personas se han inscrito, por lo que la propuesta tendrá que desarrollarse principalmente de manera digital.
Para Wisin, esta apuesta también tiene un componente personal. Recuerda que los artistas de su generación no tuvieron necesariamente una formación académica en música y que muchos aprendieron a producir y desarrollar sus carreras “a fuerza de golpe”, a través del trabajo y la experiencia.
Su propia historia está marcada por esos comienzos. Hijo de un conserje y una cocinera, contó que durante su infancia acompañaba a sus padres a distintos negocios y cantaba música folclórica puertorriqueña para obtener algunas propinas. En aquel momento, difícilmente imaginaba que terminaría convirtiéndose en una de las figuras de referencia del género urbano.
El camino tampoco estuvo libre de obstáculos. Wisin reconoce que enfrentó miedo, rechazo y momentos en los que incluso pensó en abandonar la música. Sin embargo, considera que precisamente esas experiencias forman parte del mensaje que ahora quiere transmitir a quienes comienzan.
Su consejo para las nuevas generaciones parte de una experiencia propia: no abandonar los sueños aunque parezcan difíciles de alcanzar. Para el artista, un sueño puede convertirse en el inicio de una aventura capaz de transformar una vida.
A pesar de los contratos millonarios y los grandes escenarios, Wisin asegura que mantiene la misma mentalidad de sus comienzos. Se define como “el mismo soñador, el mismo aprendiz” y afirma que trabaja como si su carrera acabara de comenzar.
El proyecto también refleja una etapa diferente en su relación profesional con Yandel, su compañero durante años. Mientras Wisin concentra su atención en “La Universidad del Perreo”, Yandel desarrolla un proyecto sinfónico que el cantante describe como atrevido y diferente.
Wisin celebra la nueva dirección de su antiguo compañero y reconoce que, aunque actualmente exploren caminos distintos, ambos continúan compartiendo una historia construida a partir de canciones que nacieron de los sueños que tenían cuando comenzaron.
Con “La Universidad del Perreo”, Wisin busca entonces mirar hacia atrás para proyectarse hacia adelante: recuperar las voces que ayudaron a construir el reguetón y utilizar ese legado como herramienta para quienes ahora intentan escribir el próximo capítulo de la música urbana.




