A más de una semana del inicio de la final del Baloncesto Superior Nacional (BSN), los Vaqueros de Bayamón perdieron fuerza como favoritos a repetir el campeonato ante el resurgir de los Santeros de Aguada.
El quinto juego de la serie entra en escena este miércoles en el Coliseo Rubén Rodríguez después de que los monarcas defensores desaprovecharan una ventaja de 2-0.
Aguada reaccionó ganando el tercer choque en tiempo extra en el “rancho vaquero” el pasado miércoles y luego triunfó en el Coliseo Ismael “Chavalillo” Delgado el domingo, para empatar la serie a dos victorias por bando.
Para Jorge Rincón, dirigente de los Mets de Guaynabo y nuevo mentor de las Gigantes de Carolina en el Baloncesto Superior Nacional Femenino, los Santeros retornarán a la “Ciudad del Chicharrón” sin temor a jugar en la complicada instalación vaquera.
“El ‘moméntum’ lo tiene Aguada”, dijo Rincón, quien pronosticó una larga final en el espacio Tiempo Extra de Deportes El Nuevo Día previo al inicio del compromiso inicial.
“Lo cambió y Bayamón se autocastigó con la suspensión de Damian Jones. Le dieron chance. Ya ellos saben que puede ganar en Bayamón. Creo que tienen la confianza. Ahora hay que ver cómo Bayamón ajusta con las cosas que Aguada ya ajustó”, agregó.
La suspensión que pasó factura
Jones, con promedio de 14.0 puntos y 11.3 rebotes, no jugó en el tercer partido en el Rubén Rodríguez debido a que se arrancó el dorsal, lanzándolo al público en el Chavalillo Delgado. La agresiva reacción del centro importado fue provocada por una quinta falta que lo sacó del tabloncillo en los minutos finales del triunfo, 87-86, de los Vaqueros como visitantes.
Un día después, Aguada robó en Bayamón en tiempo extra, 95-93, para tomar vida. Le escuadra del dirigente Rafael “Pachy” Cruz se nutrió de los 44 puntos del banco, liderado por 15 de Manny Camper.
Camper fue el héroe del cuarto choque en el oeste, atinando un canasto con 45 segundos que definió el marcador, 67-64, a favor de los locales.
“El último juego demasiado errático ofensivamente en la toma decisiones y desorganización pero Aguada comoquiera ganó. Un juego atípico porque Bayamón juegan bien en la calle. Creo que dos días de descanso favorece un poco a Bayamón porque botan el viaje a Aguada y da tiempo para reagruparse”, apuntó Rincón.
En cuatro juegos, los Vaqueros no han lucido detrás del arco con un pobre promedio de 27 en tiros de tres puntos. Aguada, por su parte, no está muy lejos con 32%.
Los Santeros aventajan en rebotes 37-35.8 pero pierden en los departamentos de asistencias (22.2-19.3) y balones perdidos (13.8 contra 10.3).
El duelo principal en la cancha ha sido entre los compatriotas dominicanos Jassel Pérez y Rigoberto Mendoza.
Pérez lidera la ofensiva vaquera con media de 17.5 puntos, pero solo tuvo siete en el revés del domingo. Mendoza, Jugador Más Valioso de la final de 2019 con propios Santeros, tiene un desempeño similar con 17.8 unidades por cotejo.
Factor Camper
Pese a las ejecutorias de Mendoza, Camper ha marcado la diferencia. Promedia 11.5 puntos, 5.0 rebotes y 2.2 asistencias. Fue titular en en el cuarto juego en Aguada en sustitución del veterano John Holland, que ha tenido una serie discreta.
“Los Vaqueros hicieron los ajustes con el ”Vikingo” y luego se soltó Camper, con más tiros abiertos. Mendoza y Camper, sin un armador natural, son parte de los ajustes que ‘Pachy’ ha hecho. Les da más ofensiva como tal de esa manera”, analizó Rincón.
Con un juego más garantizado en Aguada el viernes, los Santeros tienen que ganar nuevamente en Bayamón si quieren dar la sorpresa y alzar el segundo título en su historia.
“Bayamón ha sido sólido en su casa pero un grupo con la confianza de Aguada puede hacer lo que sea. No hay nada imposible. Sigo con Bayamón en siete pero está cerrado”, recalcó Rincón.




