Santo Domingo.-La aplicación de la política arancelaria dispuesta por el presidente Donald Trump es una consecuencia directa de los efectos causados por la pandemia al comercio global, con la ruptura de la cadena de suministro, que causó sensible escasez a la economía norteamericana, que dependía de materias primas de terceros países, a juicio de la embajadora Sonia Guzmán de Hernández.
“Esa globalización que se inició a finales de los 90 y a principios de la década del 2000 tuvo su razón de ser, y yo creo que fue muy importante porque las cadenas comerciales unieron los países en una producción global. Ahora, ¿qué sucedió al final y por qué tenemos a Trump con esas ideas un poco proteccionistas en materia comercial? En la pandemia nos dimos cuenta de que en esa globalización había países que dependían demasiado de otros, y las cadenas de producción se rompieron y se retrasaron porque no había el intercambio”, analizó la exembajadora dominicana en Washington.
La diplomática recordó que los chips que se usan en la fabricación de vehículos en los Estados Unidos llegaban de China, y si el país asiático no los podía enviar, se paralizaba la fabricación de autos.
“Y yo creo que eso dio pie a que el mundo repensara la situación en que habíamos caído, en una dependencia tan brutal, y los chinos, que son muy trabajadores y calculadores, se sirvieron con la cuchara grande, y le dieron condiciones a compañías con manos de obra barata, que cae en la explotación laboral, y muchas empresas, entre ellas norteamericanas, se fueron al gigante asiático a fabricar productos, y Estados Unidos comprendió que ellos dependían de una manera extraordinaria de la producción de China”, argumentó.
Guzmán de Hernández, quien fue ministra de Industria y Comercio cuando se firmó el Acuerdo de Libre Comercio entre los Estados Unidos, Centroamérica y la República Dominicana, precisó que “el revertir eso es la consecuencia de que Donald Trump esté ahí”.
“Es mi opinión, y yo creo que, quizás, para equilibrar un poco ese comercio, es lo que Estados Unidos está pensando, forzar, sobre la base de aranceles, a que la fabricación que se fue hacia Oriente vuelva a territorios norteamericanos”. Argumentó.
Exembajadora en Washington exhorta a sectores productivos a aprovechar nuevo contexto arancelario
La exministra de Industria y Comercio, Sonia Guzmán de Hernández, anima a las autoridades oficiales y los sectores productivos a aprovechar la política arancelaria que ha implementado el gobierno del presidente Donald Trump para la región, ya que el país, a pesar del 10% que se le aplicó, tiene ventajas comparativas con respecto a otros países de América Latina y el Caribe.
“Para poner un ejemplo, a Uruguay, Argentina o cualquier país que no tenga Acuerdo de Libre Comercio se le ha aplicado un 10% adicional a los aranceles que tenían, y nosotros tenemos un 10% sobre cero, que es lo que nos da el Tratado; hay una ventaja comparativa para República Dominicana absoluta y total”, sentenció la diplomática al responder preguntas en el programa D´AGENDA.
La exembajadora dominicana en Washington insistió en que el país tiene que enfocarse en atraer inversiones, “porque nosotros ahora mismo tenemos unas condiciones comerciales extraordinariamente buenas, porque el arancel que estamos pagando es 10% sobre cero, contrario a otros países que deben pagar ese nuevo porcentaje sobre lo que tenían antes de entrar en vigencia las nuevas medidas de Trump”.
Explicó que, comparando el costo de la mano de obra de los Estados Unidos con el de República Dominicana, todavía con el 10% sobre cero, les resulta beneficioso a muchas empresas norteamericanas instalarse en el país.
“Y de ahí es que nosotros tenemos que enfocarnos para, con esa ventaja comparativa, atraer inversiones, y yo creo que se está haciendo, y la prueba está en cómo las inversiones extranjeras se han disparado, sobre todo las provenientes de los Estados Unidos”, puntualizó doña Sonia Guzmán.
En otro orden, la alta dirigente del oficialista Partido Revolucionario Moderno dijo que realmente al presidente Luis Abinader hay que valorarlo por tres años de gobierno, porque los dos restantes correspondieron a la pandemia, donde el mundo estuvo semiparalizado y el principal objetivo de los Estados se centraba en la parte sanitaria y garantizar alimentación y salud de sus ciudadanos.
“Yo creo que el PRM, aparte de las grandes cosas que ha hecho en materia de infraestructuras, y la población debemos cuidar y valorar como ciudadanía y como país la institucionalidad que ese modelo del Partido Revolucionario Moderno le ha dado al país”, enfatizó doña Sonia.
Mencionó entre esos avances institucionalidad los logros en la justicia, en lo político-electoral y una serie de reforzamientos institucionales, como la reforma constitucional para reforzar el nunca más de la reelección presidencial luego de dos periodos consecutivos, además de la democratización de la construcción de obras en todo el país.