Por segundo año consecutivo, los Cerveceros jugarán por el banderín.
Y por segundo año seguido, los Dodgers están en su camino.
Si este equipo de Milwaukee realmente es diferente después de ganar un récord de la franquicia de 103 juegos en la temporada regular y eliminar al equipo más encendido del béisbol en la segunda mitad en la Serie Divisional de la Liga Nacional, que terminó el miércoles con una victoria de los Cerveceros por 3-1 sobre los Padres en el Juego 4 en Petco Park, éste es el momento de demostrarlo. Milwaukee avanza a la Serie de Campeonato de la Liga por segunda temporada consecutiva y por quinta vez en la historia de la franquicia. Sus últimas tres participaciones han sido contra los Dodgers.
El Juego 1 será el domingo en American Family Field, luego de que los Dodgers eliminaran a los Bravos en cuatro juegos más temprano el miércoles. Y si se preguntan qué tiene de diferente este equipo de los Cerveceros en comparación con los anteriores, todo comienza con esto: Jacob Misiorowski estará en la lomita.
El principal candidato al Premio Cy Young de la Liga Nacional estuvo en el bullpen para el inicio del juego del miércoles, una muestra de la urgencia con la que los Cerveceros afrontaron la noche. Si podían ganar la SDNL en cuatro juegos, tendrían a Misiorowski listo y preparado para hacer el primer pitcheo de la SCLN. Pero para que eso se convirtiera en realidad, los Cerveceros tenían que cambiar la narrativa de que no podían ganar un juego de postemporada como visitantes. Habían perdido en cada uno de sus últimos 12 intentos, igualando la racha más larga de derrotas en la carretera en la historia de la postemporada de MLB.
Los Cerveceros ganaron de la misma manera en que lo hicieron durante todo el año, recibiendo aportes de todos los rincones del roster.
Todo comenzó con el zurdo Robert Gasser, exprospecto de los Padres que fue enviado a Milwaukee en el cambio por Josh Hader en el 2022. Gasser había pasado gran parte de las dos temporadas anteriores rehabilitándose de una cirugía Tommy John y no formó parte del roster de Milwaukee para el Día Inaugural. Respondió a la altura de las circunstancias con cuatro sólidos innings cuando más importaba y salió del juego con Milwaukee arriba 2-1.
“Estuvo excelente, mostró mucha serenidad y trabajó dos innings”, dijo el piloto Pat Murphy sobre Gasser. “Así que estoy orgulloso de él”.
Gran parte de la producción ofensiva vino de Garrett Mitchell, exselección de primera ronda del Draft, quien batalló contra las lesiones durante cuatro años antes de disputar esta temporada más juegos que en sus primeras cuatro campañas combinadas. Después de comenzar esta serie de 11-2 con seis ponches, despertó con un sencillo productor en el tercer inning y un triple abriendo el quinto que preparó la carrera de la ventaja.
El venezolano Jackson Chourio, la joven estrella de 22 años, conectó con un out un sencillo de línea a través de un cuadro jugando adelantado para conseguir la 17ma carrera impulsada de su joven carrera en postemporada. Con ello superó a Ryan Braun para establecer un récord de la franquicia e igualó al miembro del Salón de la Fama Andruw Jones con la mayor cantidad de carreras impulsadas en postemporada en la historia de Grandes Ligas para un jugador antes de cumplir 23 años.
En ese momento, Chourio había impulsado seis de las primeras 12 carreras de los Cerveceros en la serie.
Para cuando el elevado de sacrificio de Sal Frelick en el sexto episodio puso el marcador 3-1, el juego ya estaba en manos del dinámico bullpen de los Cerveceros, comenzando por el zurdo Aaron Ashby, cuyo tío Andy lanzó ocho temporadas con los Padres y fue convocado dos veces al Juego de Estrellas. Ashby lanzó tres innings sin permitir hits para entregarle la ventaja al dominicano Abner Uribe, quien enfrentó la parte alta de la poderosa alineación de San Diego mientras lanzaba por cuarta vez en cinco días.
Logró salir del problema, pero por muy poco. Mitchell llegó hasta la corta pared del jardín central de Petco Park para atrapar lo que habría sido un jonrón de dos carreras de Manny Machado que empataba el juego, consiguiendo así el segundo out del inning. Luego vio al segunda base Brice Turang realizar una complicada atrapada en territorio de foul para terminar con la amenaza.
Eso dejó la ventaja en manos de Trevor Megill, quien consiguió su segundo salvamento de la serie mientras Misiorowski calentaba en el bullpen. Megill se aseguró de que los Cerveceros no tuvieran que recurrir a él.
Hubo algunos momentos de tensión en el camino, pero sí, los Cerveceros son capaces de ganar un juego de postemporada como visitantes.
Así que, superado ese obstáculo, ¿qué tal otro? Los Cerveceros son una de cinco franquicias activas, junto con los Marineros, Padres, Rays y Rockies, que nunca han ganado una Serie Mundial.
Por segundo año consecutivo, están a un solo paso.
“Simplemente se siente diferente. Siento que este año tenemos otro tipo de confianza, otro tipo de convicción, y simplemente estamos saliendo al terreno a divertirnos, sin ponernos demasiada presión. Y sabemos que somos un equipo de cuidado”, dijo Mitchell. “También sabemos que los Dodgers son un equipo de cuidado, y va a ser una serie realmente, realmente divertida. Esperemos que al final seamos nosotros los que salgamos victoriosos”.
Mesa Jr. lleva a Rays a barrer a Yankees y avanzar a su 1ra SCLA desde el 2020
Hace dos semanas, Drew Rasmussen se apartó de la bulliciosa celebración que se vivía en el clubhouse de visitantes del Yankee Stadium y dejó claro que los Rays aún no habían terminado. Habían cumplido sus objetivos de la temporada regular, regresar a la postemporada y conquistar su primer título del Este de la Liga Americana en cinco años, pero no habían terminado.
Tenían más en mente. Once victorias más. Tres oportunidades más para descorchar champaña, vaciar botellas de cerveza y fumar puros juntos.
Los Rays dieron otro gran paso hacia su objetivo final la noche del miércoles en el Yankee Stadium, completando la barrida sobre los Yankees con una victoria por 4-3 en el Juego 3 de la Serie Divisional de la Liga Americana.
Fue la primera barrida de los Rays en una serie de postemporada al mejor de cinco juegos, o más larga, en la historia de la franquicia. Además, fue apenas la segunda vez que los Yankees son barridos en una serie al mejor de cinco, uniéndose al equipo de la SCLA de 1980.
Tres victorias conseguidas, faltan ocho.
El Juego 1 de la Serie de Campeonato de la Liga Americana está programado para el lunes en el Tropicana Field, donde los Rays recibirán al ganador de la serie entre los Guardianes y los Medias Blancas, que Chicago lidera actualmente por 2-1.
Nada de esto se esperaba de los Rays. Muchos pronosticaban que terminarían últimos en el Este de la Liga Americana. Incluso mientras pasaban gran parte de la temporada en lo más alto de la clasificación de la Liga Americana, los observadores señalaban a otros contendientes como el “equipo a vencer” del circuito. Pero demostraron su calidad a lo largo del maratón de 162 juegos y superaron con autoridad al segundo mejor equipo de la Liga Americana en una serie de tres encuentros, jugando a su manera.
Lanzaron bien. Jugaron una defensa impecable. Y su dinámica alineación demostró que puede producir carreras de muchas maneras diferentes.
Al igual que en los primeros dos juegos en el Tropicana Field, los Rays se apoyaron en sus abridores durante buena parte del Juego 3. Nick Martínez permitió dos carreras mientras sacaba 11 outs. Ian Seymour consiguió cuatro outs. Griffin Jax salió del bullpen para encargarse de dos innings. Luego, Cam Booser, Kevin Kelly y Bryan Baker terminaron el trabajo en el octavo y noveno episodios.
Mientras tanto, dos importantes jugadores de rol conectaron los batazos más decisivos de la noche para Tampa Bay. En el cuarto inning de su debut en postemporada, Ryan Vilade depositó la pelota apenas por encima de la cerca del jardín derecho para conectar un jonrón solitario ante Max Fried. En el sexto capítulo, el cubano Víctor Mesa Jr. disparó un cuadrangular de dos carreras para romper el empate hacia el jardín derecho-central y salió lentamente de la caja de bateo mientras dirigía la mirada hacia el dugout de los Rays.
Los Rays demostraron que pueden fabricar carreras con el juego pequeño en el Juego 2, pero terminaron el trabajo a punta de poder la noche del miércoles. Pese a toda la atención que recibieron sus toques de bola, hits dentro del cuadro y bases robadas, fue un recordatorio de que los Rays tuvieron marca de 48-2 durante la temporada regular, el mejor récord en la historia de MLB en ese tipo de juegos, cuando conectaron más jonrones que sus rivales.
Ésta fue la primera serie de postemporada ganada por los Rays desde la SCLA del 2020, cuando derrotaron a los Astros en siete juegos. No lograron avanzar en ninguna de sus tres participaciones anteriores en los playoffs, tras caer ante los Medias Rojas en la SDLA del 2021 y luego ser barridos en las Series del Comodín de la Liga Americana por los Guardianes (2022) y los Rangers (2023).
Pero ahora la historia podría estar del lado de Tampa Bay. Los Rays sólo habían superado la SDLA en dos ocasiones, en el 2008 y el 2020, y en ambas llegaron a la Serie Mundial. Ahora están a cuatro victorias de su tercera participación en el Clásico de Otoño y a ocho del primer campeonato en la historia de la franquicia.
“Nos merecemos esto porque lo queremos más”, dijo Mesa. “Así es como yo lo veo. Estoy muy agradecido de formar parte de este grupo”.
Fue apenas la segunda vez que los Rays barren una serie de postemporada de más de un juego, después de su triunfo por 2-0 sobre los Azulejos en la Serie del Comodín de la Liga Americana del 2020.




