Los candidatos que buscan la presidencia de Brasil este domingo son 13, pero al ver los números pareciera haber solo dos.
Con 90% de los votos escrutados, el senador de derecha Flávio Bolsonaro lidera con 48%, mientras que el actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, acumula 44%.
Quien les sigue, el escritor Augusto Cury, no llega al 3% de los votos.
Si para el final del conteo ninguno de los candidatos consigue superar el 50% de los sufragios válidos, entonces habría segunda vuelta el 25 de octubre.
Cuando comenzó el escrutinio, Bolsonaro superaba la mitad de los votos, pero conforme avanzaba el conteo, los porcentajes entre candidatos se fueron acercando.
Esto se debe en parte a que los estados del sur, inclinados hacia Bolsonaro, suelen ser los primeros en arrojar resultados, mientras que los votos del bastión de Lula, en el noreste, generalmente se contabilizan más tarde, según la agencia de noticias Reuters.
De hecho, de acuerdo con las últimas previsiones de Datafolha, Lula y Bolsonaro irán a balotaje.
Por lo pronto en el extranjero al menos 57 de los 134 países donde votan brasileños ya tienen resultados oficiales: Lula se ha impuesto en 44 naciones, frente a 13 en las que ganó Bolsonaro.
En Brasil la elección transcurrió con normalidad, según informó Kassio Nunes Marques, presidente del Tribunal Superior Electoral del país, en rueda de prensa.
Además de elegir a quienes serán el presidente y vicepresidente por los próximos 4 años, los brasileños en el país —no aquellos en el exterior— votaron este domingo para definir cargos de diputados, senadores y gobernadores.
Lula busca ser la primera persona en gobernar cuatro veces Brasil y darle continuidad así a las políticas de izquierda en la mayor democracia de América Latina. De resultar electo, también se convertiría en el presidente de mayor edad de la historia del país, con 80 años.
Bolsonaro, por su parte, tiene 45 años e ingresó a la política en 2002. Es además el hijo del expresidente Jair Bolsonaro, condenado a prisión por intento de golpe de Estado tras perder las elecciones de 2022 justamente contra Lula.
Sus proyectos de país son muy distintos.
Por un lado, Lula propone ampliar el papel del Estado, fortalecer las políticas sociales y expandir los derechos laborales.
Bolsonaro, por su parte, defiende una agenda económica liberal, la reducción de impuestos y el endurecimiento del combate a la delincuencia.
Estas ideas colocan al senador brasileño dentro la ola de líderes de derecha latinoamericanos alineados con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
En cambio, es de esperarse que una reelección de Lula derive en más enfrentamientos entre dos de las mayores economías americanas.
De acuerdo con el periodista João Fellet de BBC News Brasil, "un punto central de divergencia entre ambos candidatos se encuentra en el destino de los bolsonaristas condenados por atentar contra la democracia tras las elecciones de 2022".
Mientras Flávio promete conceder amnistía a su padre y otros condenados por los sucesos de hace 4 años, Lula defiende mantener el castigo a los responsables.
Fuente: BBC




