Dustin May lanzó cinco entradas sólidas después de perderse casi dos años de actividad, Mookie Betts conectó su tercer jonrón decisivo de la temporada y los Dodgers de Los Ángeles vencieron el martes 3-1 a los Bravos de Atlanta.
Con un récord de 7-0, los Dodgers, campeones defensores de la Serie Mundial, están teniendo el mejor inicio del club desde que se mudaron a Los Ángeles. Los únicos comienzos mejores en la historia de la franquicia ocurrieron en 1955 (10-0) y 1940 (9-0) cuando el equipo jugaba en Brooklyn.
Los Bravos cayeron a 0-6 por primera vez desde que comenzaron 0-9 en 2016.
May permitió sólo un hit y una carrera sucia. Ponchó a seis y caminó a tres en su primera apertura desde el 17 de mayo de 2023.
El lanzador derecho se perdió la temporada pasada mientras se rehabilitaba de un desgarro del tendón flexor del brazo derecho. En 2023, su temporada terminó con una cirugía de revisión de Tommy John.
Anthony Banda (2-0) obtuvo la victoria con una entrada de relevo. Tanner Scott consiguió su segundo salvamento.
Un mal tiro de Betts en el campocorto en la segunda entrada llevó a la única carrera de Atlanta.
El derrotado fue Chris Sale (0-1).
Por los Bravos, los dominicanos Marcell Ozuna de 2-1 con una anotada, Bryan de la Cruz de 2-0.
Por los Dodgers, el dominicano Teoscar Hernández de 4-1. El puertorriqueño Kiké Hernández de 3-0. El venezolano Miguel Rojas de 3-0. El cubano Andy Pagés de 3-0.
Alcántara domina a Mets y logra su primer triunfo desde septiembre del 2023
El dominicano Sandy Alcántara lanzó cinco entradas efectivas para su primera victoria en 19 meses y los Marlins de Miami vencieron el martes por la noche 4-2 a los Mets de Nueva York a pesar de conseguir solo tres hits.
Alcántara, quien se perdió la temporada pasada tras someterse a una cirugía Tommy John, permitió dos carreras y cuatro hits mientras ponchaba a cuatro en su primera victoria desde el tres de septiembre de 2023. El ganador del Cy Young de la Liga Nacional 2022 no tuvo decisión en su debut de temporada el 27 de marzo.
Graham Pauley conectó un doble de dos carreras en la cuarta entrada y Kyle Stowers bateó un jonrón para los Marlins.
El dominicano Ronny Henriquez relevó a Alcántara (1-0) y lanzó dos entradas sin permitir carreras antes de que Lake Bachar siguiera con un octavo perfecto. Anthony Bender consiguió su primer salvamento de la temporada.
Senga (0-1) permitió cuatro carreras, dos de ellas limpias, y tres hits en cinco entradas. Ponchó a ocho y otorgó una base por bolas.
Por los Mets, el venezolano Luisángel Acuña de 2-1 con una anotada. El boricua Francisco Lindor de 4-1 con una producida.
Eugenio Suárez sólo sabe dar jonrones — y el más reciente fue un GRAND SLAM
EL venezolano Eugenio Suárez ha tenido grandes temporadas ofensivas en el pasado. Están los 49 jonrones que conectó en 2019, o los 34 bambinazos que disparó en 2018. Pero nunca el veterano antesalista venezolano se había sentido tan enfocado como ahora.
Eso volvió a quedar demostrado la noche del martes en el Yankee Stadium, cuando Suárez conectó un grand slam en el octavo inning para coronar un ataque de cinco carreras y guiar a los Diamondbacks a una victoria 7-5 sobre los Yankees.
Suárez lleva cinco hits en la temporada, y todos han sido cuadrangulares. También suma 11 carreras impulsadas. De acuerdo con Elias Sports Bureau, Suárez es apenas el tercer jugador en la Era Moderna (desde 1900) que ha tenido jonrones como sus primeros cinco imparables de una temporada, uniéndose a Rob Deer (1992) y Rodolfo Castro (2021).
¿Suárez planea mezclar algunos sencillos este año o solo buscará la barda?
“Si fuera así de fácil, tomaría todos los jonrones”, exclamó Suárez. “Pero no es fácil. Sé que todos mis hits hasta ahora son cuadrangulares, pero eso está fuera de mi control. Sólo salgo a tener los mejores turnos posibles y sin tratar de hacer demasiado. Sé que tengo el poder, sé que si hago mi mejor swing y le doy con el barril, tengo chance de pegar un jonrón — pero no salgo al plato con ese plan. Lo mantengo simple y sin forzar”.
Hubo un tiempo en el que Suárez sí forzaba demasiado. Fue al inicio de la temporada pasada, su primera en Arizona, cuando iba a cada turno tratando de dar un jonrón y de impresionar a sus nuevos compañeros.
Eso resultó en unos primeros tres meses difíciles, y para finales de junio, cuando bateaba .196, los Diamondbacks tuvieron que considerar seriamente si debían designarlo para asignación.
Suárez trabajó intensamente antes de los juegos con los coaches de bateo Joe Mather, Damion Easley y Rick Short. Acortó su swing y tomó más prácticas contra una máquina de pitcheo de alta velocidad para mejorar el tiempo de reacción.
Encendido, Suárez no miró atrás y terminó la temporada con 30 vuelacercas y 101 remolcadas — y los Diamondbacks pasaron de pensar en dejarlo libre a ejercer su opción de contrato por US$17 millones para 2025.
Hasta ahora, ha sido dinero bien invertido. Su juego de dos jonrones ante los Cachorros el viernes ayudó a sellar una victoria por 8-1, y su cuadrangular de dos carreras el sábado en el noveno inning casi permite una remontada tardía para Arizona.
El martes, los Diamondbacks estaban abajo 4-2 ante los Yankees entrando al octavo. Con dos outs, las bases llenas y una carrera ya anotada, Suárez se paró en la caja ante Mark Leiter Jr.
“Sabía que con las bases llenas, no podía tratar de hacer mucho”, comentó Suárez. “Tenía claro que la carrera del empate estaba en tercera, así que sólo pensaba en tener un buen turno. Una base por bolas empataba el juego, un hit nos daba la ventaja. Quise tener un turno realmente bueno porque me habían lanzado muy bien todo el juego”.
Suárez buscaba un splitter de Leiter — y lo recibió. Lo mandó justo sobre la barda del jardín izquierdo para su sexto grand slam en Grandes Ligas.
“Fue un buen swing”, opinó Leiter. “Ese es mi splitter, y es el lanzamiento que iba a usar. Él hizo un gran swing. Lamentablemente, se fue”.
Los cinco vuelacercas de Suárez están empatados como la tercera mayor cantidad para un jugador en los primeros cinco juegos de su equipo en una temporada en la historia de Major League Baseball, solo detrás de Trevor Story (seis en 2016) y Larry Walker (seis en 1997), ambos con los Rockies.