Las intensas lluvias registradas en los últimos días han provocado graves daños en distintas zonas del país, con un saldo de 1,699 viviendas afectadas, 63 parcialmente dañadas y 5 destruidas, según el más reciente informe del Centro de Operaciones de Emergencias (COE).
Además 8,495 personas desplazadas y 45 comunidades incomunicadas.
Ante esta situación, el organismo mantiene 18 provincias en alerta amarilla y 8 en alerta verde, debido al riesgo de inundaciones urbanas y rurales, crecidas de ríos, arroyos y cañadas, así como deslizamientos de tierra.
Las autoridades reiteraron el llamado a la población a no cruzar ni hacer uso de ríos, arroyos y cañadas con alto volumen de agua, al tiempo que recordaron que se mantiene la prohibición de balnearios en las provincias bajo alerta.
De igual forma, advirtieron sobre restricciones en la cuenca de la presa de Valdesia, donde está prohibido el acceso al río Nizao por la regulación del embalse.
El COE también exhortó a los conductores a tomar precauciones por la reducción de visibilidad provocada por las lluvias, y pidió a los padres mantener vigilancia sobre los menores para evitar incidentes.
Daños por provincias
En El Seibo, el desbordamiento de una cañada en un CAIPI del sector Ginandiana obligó al traslado preventivo de 172 personas, entre niños y adultos. Además, las crecidas de los ríos El Seibo y Kisibani dejaron comunidades parcialmente incomunicadas.
En Monte Plata, un deslizamiento de tierra afectó el tránsito en la autopista Juan Pablo II, mientras que el desbordamiento de los ríos Ozama y Guanuma incomunicó varias comunidades. En Bayaguana, el río Guayabito destruyó una vivienda y dos personas fueron rescatadas.
En Santiago Rodríguez, las lluvias provocaron inundaciones urbanas que anegaron múltiples viviendas en distintos barrios, incluyendo Cámbelen, El Tamarindo y La Joya.
En Puerto Plata, los efectos del temporal se sintieron con fuerza en Sosúa, donde el desbordamiento del río Bella Vista inundó al menos 50 viviendas en sectores como Maranatha y La Boca de la Cañada. También se reportaron comunidades incomunicadas en Montellano por la crecida del río Arroyo de Leche.
En Montecristi, el desbordamiento del río Yaque del Norte obligó a evacuar de forma preventiva a varias familias, mientras que otras viviendas resultaron inundadas en distintas comunidades.
En La Vega, se registraron inundaciones urbanas y deslizamientos de tierra que afectaron el tránsito, además de la anegación de una escuela en Jima Abajo.
En San Pedro de Macorís, el río Soco se salió de su cauce, dejando incomunicadas varias comunidades rurales.
En Duarte, el desbordamiento de varios ríos y cañadas provocó inundaciones que afectaron decenas de viviendas, así como interrupciones parciales en vías de comunicación.
En Dajabón, la caída de árboles afectó el tránsito vehicular, aunque la situación fue controlada por las autoridades.
Mientras que en María Trinidad Sánchez, se reportaron inundaciones urbanas en el municipio de Nagua.




