A pocas horas de una nueva ronda de negociaciones de paz en Ginebra, Rusia intensificó su ofensiva contra Ucrania. Putin ordenó el lanzamiento de más de 400 drones y misiles sobre el territorio ucraniano, lo que dejó al menos tres muertos y una serie de daños significativos en la infraestructura energética del país.
Según informó la Fuerza Aérea ucraniana, el ataque incluyó 29 misiles y 396 drones, muchos de ellos Shahed, un modelo de ataque no tripulado desarrollado por Irán y utilizado por las fuerzas rusas.
Los misiles lanzados fueron principalmente Kh-101, un tipo de crucero, junto con otros proyectiles de la serie Iskander, tanto balísticos como de crucero. Las defensas aéreas de Ucrania lograron interceptar varios de estos proyectiles, pero varios misiles balísticos no pudieron ser detenidos, lo que resultó en impactos en al menos 13 regiones del país.
En el área de Sloviansk, los ataques fueron particularmente mortales: un drone ruso alcanzó un vehículo que transportaba trabajadores de una planta energética, matando a tres empleados. El viceministro de Energía de Ucrania, Artem Nekrasov, confirmó las muertes y describió el ataque como un intento deliberado de destruir el sistema energético del país.
A medida que los equipos de emergencia trabajan en las zonas afectadas, el presidente Volodímir Zelensky condenó el ataque, calificándolo como una “ofensiva combinada y calculada”, cuyo objetivo principal era infligir el mayor daño posible a las infraestructuras energéticas. En algunas ciudades como Odesa, decenas de miles de personas quedaron sin calefacción ni agua, mientras los servicios de emergencia se esfuerzan por restaurar el suministro básico.
El mandatario ucraniano también informó que al menos 9 personas resultaron heridas, incluidos varios niños. Entre las víctimas se incluyen residentes de más de diez edificios afectados, así como daños a infraestructuras ferroviarias.
Ante esta situación, Zelensky hizo un llamado a sus aliados internacionales para que intensifiquen las sanciones contra Rusia y aceleren el envío de apoyo militar. Insistió en que la única vía para lograr una paz real y justa es aumentar la presión sobre Moscú para que pague por sus acciones agresivas.




