El Vaticano formalizó este miércoles el nombramiento del arzobispo Jude Thaddeus Okolo como nuevo nuncio apostólico en Haití, una designación que llega en un momento crítico para el país caribeño, marcado por una profunda crisis institucional, social y de seguridad.
Okolo, prelado nigeriano con una extensa trayectoria diplomática dentro de la Santa Sede, posee además un conocimiento directo del Caribe. Entre 2013 y 2017 se desempeñó como nuncio apostólico en República Dominicana y Puerto Rico, experiencia que ahora podría resultar clave en su nueva misión en Puerto Príncipe.
La representación diplomática del Vaticano en Haití permanecía vacante desde enero de 2024, cuando el entonces nuncio Francisco Escalante Molina fue transferido a Japón. Durante casi dos años, la Iglesia haitiana estuvo sin un representante permanente de la Santa Sede en medio de una crisis que combina violencia de pandillas, inestabilidad política y deterioro institucional.
Una misión en medio de la multicrisis
El nuevo nuncio está llamado a acompañar a la Iglesia haitiana en un contexto de prolongada turbulencia. Haití atraviesa una de las etapas más complejas de su historia reciente, con una transición política frágil y una situación humanitaria cada vez más delicada.
El rol del nuncio apostólico no solo implica representar al Papa ante el Estado haitiano, sino también servir de enlace directo con la Iglesia local, apoyar la labor pastoral y participar en la designación de obispos.
La llegada de Okolo a Puerto Príncipe se producirá próximamente, según informó la Santa Sede.




