Las Cancillerías de la República Bolivariana de Venezuela y de la República Dominicana anunciaron la reactivación de los servicios consulares entre ambos países, así como el restablecimiento de la conexión aérea bilateral, como resultado de un trabajo conjunto entre ambos gobiernos.
De acuerdo con un comunicado oficial, en los próximos días serán reanudados los servicios consulares de la República Dominicana en Caracas y de Venezuela en Santo Domingo, con el objetivo de atender las necesidades de las respectivas comunidades residentes en ambos territorios.
Asimismo, los dos gobiernos acordaron instruir a sus autoridades aeronáuticas para proceder con la reactivación de los vuelos entre Venezuela y República Dominicana, una medida que facilitará la movilidad de pasajeros, el reencuentro familiar y el intercambio comercial y turístico.
La decisión representa un avance significativo en las relaciones bilaterales, especialmente en materia de asistencia consular, transporte aéreo y cooperación institucional, tras un período de limitaciones en estos servicios.

El comunicado conjunto está fechado en Caracas, el 1 de febrero de 2026, y subraya el compromiso de ambas naciones de normalizar y fortalecer los vínculos diplomáticos, en beneficio de sus ciudadanos.
Contexto de la crisis diplomática
Las relaciones entre ambos se vieron afectadas gravemente desde julio de 2024, cuando surgieron tensiones diplomáticas tras las controvertidas elecciones venezolanas de ese año. República Dominicana se negó a reconocer la legitimidad del proceso electoral, lo que llevó a un distanciamiento político entre ambos gobiernos y a la suspensión de servicios consulares y de vuelos comerciales entre las dos naciones.
La ruptura de facto de vínculos consulares también se tradujo en la suspensión temporal de notificaciones judiciales y otros servicios diplomáticos, complicando trámites para ciudadanos dominicanos en Venezuela y venezolanos en República Dominicana.
Durante este período, las autoridades dominicanas mantuvieron una postura de “relaciones en pausa”, señalando que no reconocían la proclamación del presidente venezolano por falta de transparencia electoral, aunque sin romper formalmente todos los canales de diálogo.
En septiembre de 2024, autoridades dominicanas permitieron la incautación de un avión Dassault Falcon 900EX vinculado al presidente venezolano Nicolás Maduro, que había sido objeto de una orden de las autoridades de Estados Unidos debido a presuntas violaciones a leyes de sanciones y control de exportaciones. Esta aeronave fue trasladada posteriormente a Estados Unidos.
Posteriormente, en febrero de 2025, Estados Unidos también ocupó otro avión venezolano, un Dassault Falcon 2000EX, que se encontraba en el Aeropuerto La Isabela de Santo Domingo y que, según autoridades estadounidenses, fue utilizado por altos funcionarios del gobierno venezolano en vuelos internacionales y presuntamente para evadir sanciones económicas.
Estos hechos fueron denunciados por Venezuela como “actos de expropiación” y han sido parte de las tensiones diplomáticas.
Relación Pos-Maduro
El pasado sábado, jefa de la misión diplomática de Estados Unidos para Venezuela llegó a Venezuela, en medio de un proceso de reanudación gradual de las relaciones bilaterales, rotas en 2019 por el depuesto Nicolás Maduro.
Maduro fue capturado por fuerzas estadounidenses durante una operación el 3 de enero, que incluyó bombardeos a la capital y otras regiones cercanas.
La entonces vicepresidenta Delcy Rodríguez heredó el poder e inmediatamente dio un vuelco a la histórica relación hostil con Washington: cedió control en el petróleo, una exigencia del presidente Donald Trump, pero también anunció una amnistía general y el cierre de la cárcel del Helicoide, denunciado como un centro de torturas.
La embajadora Laura Dogu encabeza la misión estadounidense, aunque en principio su rol será como encargada de negocios.




