El Kremlin, a través de Dmitri Peskov, portavoz presidencial, rebatió ayer las críticas de la Unión Europea por el ataque contra la delegación comunitaria en Kiev con el argumento de que el ejército ruso nunca ataca infraestructuras civiles.
Peskov planteó que nunca se llegó a acordar una tregua aérea con Kiev; y que es el ejército ucraniano el que ataca la “infraestructura pacífica” rusa, en alusión, entre otras cosas, a los bombardeos de Kiev contra las refinerías rusas que suministran combustible a la maquinaria de guerra rusa.
Rusia mantiene su interés en la continuación del proceso negociador para alcanzar sus objetivos precisamente a través de medios político-diplomáticos”, subrayó.
Ataque a oleoducto
En tanto, el Gobierno de Hungría prohibió la entrada al país y al espacio Schengen al comandante ucraniano responsable de un ataque contra el oleoducto ruso ‘Druzhba’, que abastece de crudo a la nación centroeuropea.
Hungría importa crudo ruso por el oleoducto ‘Druzhba’ y para el Gobierno del ultranacionalista Viktor Orbán se trata de una instalación “estratégica” desde el punto de vista de la seguridad energética.
El jefe de la diplomacia húngara opinó que Ucrania es consciente de que el oleoducto es esencial para Hungría y que estos ataques “no dañan principalmente a Rusia, sino a Hungría y, por supuesto, a Eslovaquia”, que también importa crudo por el Druzhba.
Se espera que el tránsito del crudo por el Druzhba se reinicie hoy o mañana.
Italia ante la guerra
El Gobierno italiano no participará en “una eventual fuerza multinacional” en Ucrania, aunque reconoció que está evaluando “hipótesis de monitoreo y formación fuera de las fronteras ucranianas” cuando cesen las hostilidades.
El comandante ruso
— Supervisión
El ministro de Defensa ruso, Andréi Beloúsov, inspeccionó ayer la agrupación militar rusa Tsentr (Centro) que combate en la región ucraniana de Donetsk, anexionada por Rusia en 2022, según informó el mando militar ruso.