Santo Domingo.-El sociólogo, académico y conferencista Cándido Mercedes afirmó que la crisis institucional de Haití continúa generando importantes repercusiones para la República Dominicana y advirtió que la comunidad internacional debe asumir un papel más activo en la búsqueda de soluciones.
Basó su análisis en el debilitamiento de las instituciones haitianas y en la pérdida de control estatal sobre amplias zonas de ese territorio.
Entrevistado por el periodista Federico Méndez en el programa Esferas de Poder, que se transmite los domingos de 8:00 a 9:00 de la mañana, por RNN Canal 27, Mercedes sostuvo que la situación haitiana ha obligado al Estado dominicano a incrementar significativamente los recursos destinados a la seguridad fronteriza y a la defensa nacional.
Consideró positiva la postura asumida por la diplomacia dominicana durante los últimos años y destacó los reiterados llamados realizados ante organismos internacionales para que se involucren de manera más efectiva en la estabilización de Haití.
A su juicio, República Dominicana debe mantenerse firme en la protección de su frontera, pero evitando cualquier tipo de intervención directa en territorio haitiano, debido a las implicaciones históricas, políticas y diplomáticas que ello podría generar.
Asimismo, señaló que la participación de fuerzas internacionales podría contribuir a restaurar condiciones mínimas de seguridad en Haití y facilitar posteriormente procesos institucionales como la celebración de elecciones.
Considera que la comunidad internacional ha reaccionado con insuficiente rapidez
El académico manifestó que el deterioro institucional haitiano se ha prolongado durante varios años sin una respuesta proporcional por parte de los principales actores internacionales.
Según explicó, mientras más tiempo permanezca sin solución la crisis, más compleja y costosa será cualquier intervención futura destinada a restablecer el orden y la gobernabilidad.
También advirtió sobre las posibles consecuencias regionales que puede producir un Estado incapaz de ejercer control efectivo sobre su territorio, incluyendo fenómenos vinculados al crimen organizado, el tráfico ilícito y otras expresiones de inseguridad transnacional.




