Las calles de Nueva York amanecieron cubiertas por un manto blanco tras el avance de una potente tormenta invernal que ha complicado la vida cotidiana en la ciudad. Las imágenes muestran a peatones desafiando la intensa nevada, vehículos de emergencia circulando con dificultad, trabajadores despejando aceras y avenidas, y escenas icónicas como Times Square y los alrededores de Grand Central Terminal bajo la nieve.
El fenómeno meteorológico, que amenaza con intensificarse y convertirse en un “ciclón bomba”, ha obligado a desplegar amplios equipos de limpieza, reforzar los refugios para personas sin hogar y suspender actividades culturales y comerciales en distintos puntos de la ciudad.
Posteriormente, El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, declaró en estado de emergencia toda la ciudad ante la previsión de la intensa tormenta de nieve. Mientras la tormenta continúa, autoridades y servicios de emergencia mantienen operativos especiales para mitigar el impacto del temporal, en medio de una de las jornadas invernales más complejas de la temporada.
Entre las medidas adoptadas figura la prohibición de circulación para camiones, automóviles, motocicletas e incluso bicicletas, con el objetivo de despejar las vías y facilitar el trabajo de los servicios esenciales. Para hacer frente al temporal, la ciudad ya cuenta con 700 máquinas esparcidoras de sal preparadas.
En un comunicado, el Ayuntamiento precisó que las calles permanecerán cerradas al tráfico de vehículos entre las 21:00 horas del domingo y las 12:00 horas del lunes, para garantizar el desplazamiento ágil de los servicios de emergencia y de los trabajadores esenciales. Aunque se prevé que la intensidad de la nevada disminuya, las precipitaciones continuarán durante el resto del lunes.




