El juez del Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional, Raymundo Mejía, otorgó un plazo de 10 días al Ministerio Público para notificar formalmente la acusación a los abogados de las víctimas y a los querellantes en el proceso seguido contra los propietarios de la discoteca Jet Set, Antonio y Maribel Espaillat.
Asimismo, el magistrado estableció el calendario para el conocimiento de la audiencia preliminar y decidió aplazar su inicio para el próximo 16 de marzo, fecha a partir de la cual el proceso será conocido cada lunes. En ese sentido, exhortó a los abogados de las partes a reservar esos días y presentarse debidamente preparados para el desarrollo del proceso judicial.
De igual manera, el juez concedió un plazo adicional de 30 días a los abogados de las víctimas y querellantes para que elaboren y depositen sus escritos de defensa ante el tribunal, una vez recibida la acusación por parte del órgano acusador.
En tanto, fue fijado para el 30 de enero el conocimiento del contraperitaje solicitado por la defensa de los imputados, quienes enfrentan cargos por homicidio involuntario en perjuicio de 236 personas fallecidas, así como por golpes y heridas agravadas contra 89 personas, como consecuencia del colapso del techo del centro de diversión.
La defensa de Antonio y Maribel Espaillat solicitó la realización de estudios técnicos en las ruinas de la discoteca Jet Set, además de otras evaluaciones periciales, con el propósito de utilizarlas como pruebas a favor de sus representados durante el proceso judicial.
Al momento en que los hermanos Espaillat, propietarios del establecimiento, abandonaban el tribunal, un grupo de personas, entre ellos familiares de las víctimas mortales, se congregó en las afueras y les vociferó consignas como “asesinos, asesinos”.
De acuerdo con el Ministerio Público, la investigación determinó que los propietarios del centro nocturno agravaron su responsabilidad penal al sobrecargar la estructura del techo con equipos de climatización de gran volumen y tinacos de agua, sin realizar los estudios técnicos necesarios que garantizaran la resistencia estructural del inmueble.
Las autoridades sostienen, además, que los imputados ignoraron advertencias internas sobre el deterioro progresivo del techo, priorizando el ahorro de recursos económicos pese a los riesgos evidentes para la seguridad de los asistentes al establecimiento.
Las pesquisas concluyen que el derrumbe del techo del Jet Set Club se produjo como consecuencia directa de una sobrecarga estructural, provocada por la instalación de equipos pesados sin los estudios técnicos previos requeridos, lo que desencadenó una de las tragedias más graves ocurridas en un centro de entretenimiento del país.




