El presidente de la Asociación Nacional de Jóvenes Empresarios (ANJE), Boris de León, plantea que el gobierno debe acompañar las medidas que está adoptando para afrontar el impacto de la crisis en Medio Oriente con otras que generen incentivos para una mayor inversión, creación de empleos y productividad en el sector privado.
Entrevistado por el periodista Federico Méndez, en el programa Esferas de Poder, que se transmite los domingos de 8:00 a 9:00 de la mañana, por RNN Canal 27, manifestó también su confianza en que el gobierno trabajará en paralelo para avanzar las reformas estructurales pendientes que tiene el país.
De León entre estas el pacto fiscal y la aprobación de un Código de Trabajo moderno, que entiende son alianzas que tienen que ver con un fundamento muy práctico, como es la competitividad de la economía dominicana.
Precisa que la ANJE ha identificado algunos incentivos que pueden irse impulsando sin necesidad de hacer una reforma fiscal, como lo es el reconocimiento de la situación que existe en el ámbito de la regulación de las Mipymes.
El dirigente empresarial agregó que el país tiene una ley de fomento de Mipymes que establece una clasificación de cuáles son las micro, las pequeñas y las medianas empresas.
Sin embargo, asegura que el régimen simplificado de tributación, que es el que está dado precisamente para facilitar el acceso al sistema tributario de los pequeños empresarios, no es compatible con la clasificación oficial de las Mipymes.
“Lo cierto es que el gobierno está enfrentando retos importantes que son derivados de estos eventos externos que naturalmente requieren ejercicios como el que se ha planteado, ejercicios de consenso con el sector privado, porque una buena gobernanza no se puede lograr sin escuchar a los distintos sectores sociales, sobre todo en un contexto de incertidumbre”, adujo.
Comenta que evidentemente esto no estaba en los planes para este 2026, sino que ha sido una situación que ha tenido que ser enfrentada y el gobierno ha dado pasos de avance en el sentido de que ha impulsado un plan inicial para contener los efectos de esta crisis internacional.
“Nosotros ya tenemos muchas informaciones, estadísticas, diagnósticos de cómo está la economía, sabemos cuál es el impacto de la informalidad, sabemos que necesariamente hay que aumentar la base tributaria antes de abocarnos a una reforma fiscal que aumente tasas”, contextualiza.
Sostiene que según la clasificación oficial de Mipymes, que es indexada cada año por el Ministerio de Industria y Comercio, puede tener una facturación de 80 millones de pesos y sigue considerándose como pequeña empresa.
Observa que una mediana empresa puede facturar hasta más de 300 millones de pesos y sigue considerándose una mediana empresa, por lo que continúa estando en el régimen que el gobierno está llamado a promover.
“En cambio, tenemos entonces una distorsión de 20, 30, 40, 50, 200 millones de pesos en lo que es la previsión que establece el régimen simplificado de tributación versus la previsión de la ley de fomento de Mipymes”, aduce.
Sin embargo, De León manifestó que el sector privado sigue confiando en la economía dominicana, sigue invirtiendo, y lo que está haciendo es abogar por señales más claras y reglas más concretas, que tengan una visión de más largo plazo.




