Nicolás Maduro comparece hoy ante la Corte de Nueva York para solicitar al juez Alvin Hellerstein la anulación de su juicio penal por narcoterrorismo, alegando una presunta violación de la Quinta y Sexta Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos.
La estrategia de defensa fue diseñada por el abogado Barry J. Pollack, quien plantea una interpretación constitucional que podría ser rechazada por el tribunal de Manhattan. Su argumento sostiene que Maduro no cuenta con recursos para pagar su defensa legal, lo que, según afirma, vulnera su derecho a un juicio justo.
En un escrito de 17 páginas, la defensa argumenta que la legislación venezolana otorga a Maduro y a su esposa, Cilia Flores, derechos sobre el pago de honorarios legales. Sin embargo, señala que las restricciones impuestas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) han impedido el acceso a esos fondos, limitando su capacidad de contratar abogados.
Pollack también sostiene que el gobierno de Estados Unidos no puede invocar razones de seguridad nacional o política exterior para restringir derechos procesales fundamentales, incluyendo el acceso a evidencia clave para la defensa.
No obstante, la refutación de estos argumentos es directa. Expertos consideran que Maduro y su esposa no ostentan autoridad legal para utilizar fondos del Estado venezolano, además de que no han demostrado carecer de recursos propios para financiar su defensa.
Asimismo, la Sexta Enmienda garantiza el derecho a un abogado, pero no necesariamente a uno financiado con fondos bloqueados por decisiones del Departamento del Tesoro. En este contexto, el tribunal podría asignar un defensor público que cumpla con las garantías constitucionales.
En cuanto a la Quinta Enmienda, la defensa no aborda el alcance de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA), que otorga amplias facultades al gobierno estadounidense para regular transacciones con gobiernos extranjeros por razones de seguridad nacional.
Maduro enfrenta cargos por narcoterrorismo, respaldados por un informe de la DEA que documenta presuntos vínculos con el régimen iraní. Según ese dossier, la alianza entre Irán y Venezuela habría permitido evadir sanciones internacionales mediante estructuras financieras opacas y apoyar actividades en sectores estratégicos.
El informe también señala cooperación en áreas militares y nucleares, así como vínculos con organizaciones consideradas terroristas por Estados Unidos, lo que configura un entramado de crimen transnacional y financiamiento ilícito.
El juez Alvin Hellerstein deberá decidir si acepta el planteamiento de la defensa o si permite que el juicio continúe. Paralelamente, fiscales federales buscan evitar que las pruebas recopiladas sean compartidas con otros acusados vinculados al caso.
Entre los imputados figuran Cilia Flores, Diosdado Cabello, Ramón Rodríguez Chacín, Nicolás Maduro Guerra y Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias “Niño Guerrero”, señalado como líder del Tren de Aragua.
De prosperar la solicitud de la defensa, los implicados podrían acceder a las evidencias del proceso. Sin embargo, todo indica que el tribunal se inclinaría por rechazar la petición y respaldar la posición de los fiscales, manteniendo el curso del juicio.




