La crisis energética en Cuba volvió a agravarse este miércoles luego de que un apagón masivo dejara a millones de personas sin electricidad en La Habana y en gran parte del occidente del país, tras una avería en una de las principales plantas termoeléctricas de la isla.
La interrupción del servicio se originó por una falla en la central termoeléctrica Antonio Guiteras, una de las más grandes del sistema energético cubano. Según informó la emisora estatal Radio Rebelde, un funcionario del sector advirtió que podría tomar al menos 72 horas restablecer completamente las operaciones de la planta, cuya parada provocó el corte generalizado.
El ministro de Energía y Minas, Vicente de la O. Levy, aseguró que las autoridades priorizan el suministro eléctrico a infraestructuras críticas, entre ellas hospitales y clínicas, gracias al funcionamiento de dos plantas adicionales. “Estamos trabajando para restablecer el Sistema Eléctrico Nacional en medio de una situación energética compleja”, indicó el funcionario a través de X.
Por su parte, la Embajada de Estados Unidos en Cuba recomendó a la población prepararse para interrupciones significativas del servicio y conservar combustible, agua, alimentos y baterías. También advirtió que la red eléctrica nacional se ha vuelto cada vez más inestable, con cortes prolongados y frecuentes tanto programados como imprevistos en todo el país, incluida la capital.
Al caer la noche, muchos habaneros salieron a las puertas de sus casas y recurrieron a leña o carbón para preparar caldosas, una sopa que comparten entre vecinos. En el malecón, algunos músicos tocaron hasta altas horas, mientras otros residentes jugaban dominó con bombillas recargables.
“Con los cortes de luz, esto es lo único que tenemos los jóvenes para distraernos”, comentó Jeferson Silvera en declaraciones a Associated Press.
Los apagones diarios se han vuelto habituales en la isla. Genoveva Torres, de 66 años, esperaba que regresara la electricidad para cocinar, pero se alarmó al conocer la magnitud del corte. “¡Dios mío! ¿Hasta cuándo? Entonces no comeremos. Tendremos que volver a comer pan”, expresó.
Medios estatales indicaron que la parada de la central Antonio Guiteras, ubicada al este de La Habana, se produjo tras una fuga en la caldera, lo que obligó a detener sus operaciones.
El apagón también sorprendió en la calle a Odalis Sánchez, de 63 años, quien se encontraba con su nieto. “Necesito poder llegar a casa para ver qué puedo hacer”, relató. “Sin electricidad no se puede hacer nada. Mi nieto está estudiando y tengo que prepararle comida. El transporte público no ayuda”.
Mientras, Ernesto Couto Martínez, de 76 años, buscaba transporte para regresar a su vivienda y aseguró que afrontará el nuevo corte con el mismo espíritu que, según dijo, caracteriza a los cubanos. “Debemos seguir luchando. No hay otra opción. Tenemos que seguir adelante”.
Este es el segundo apagón de gran magnitud que afecta al occidente de Cuba en los últimos tres meses. A principios de diciembre, otro corte se prolongó durante casi 12 horas, luego de que una falla en una línea de transmisión provocara una sobrecarga y el colapso del sector oeste del sistema eléctrico nacional.
Funcionarios del Gobierno cubano han señalado que varias centrales termoeléctricas superan los 30 años de funcionamiento y reciben poco mantenimiento debido a los elevados costos. Asimismo, atribuyen parte de la crisis eléctrica a las sanciones de Estados Unidos, que, afirman, han dificultado la adquisición de equipos y repuestos especializados.




