La Policía Nacional informó que un sargento resultó herido la madrugada de este sábado durante una intervención legal en la que cayeron abatidos dos reconocidos delincuentes, señalados como responsables de la muerte de Dominique Natalia Gómez Cabrera, de 22 años, ocurrida el pasado 16 de febrero en el sector La Esperilla, Distrito Nacional.
Ambos eran activamente buscados y enfrentaron a tiros a una patrulla de la Dirección Central de Investigación (DICRIM) en la playa Los Negros, provincia Azua, cuando presuntamente intentaban salir del país.
Durante el enfrentamiento resultó herido el sargento Joel Enmanuel Reynoso Diógenes, de 30 años, adscrito a Operaciones de Robo, quien presenta una herida de arma de fuego en el antebrazo izquierdo. El suboficial recibe atenciones médicas y se encuentra estable.
La mañana de hoy, el director general de la Policía Nacional, mayor general Andrés Modesto Cruz Cruz, visitó al agente en el Hospital General Docente de la Policía Nacional.
El ataque
Se recuerda que el ataque armado en el que perdió la vida Dominique Natalia Gómez Cabrera ocurrió alrededor de las 3:00 de la madrugada, cuando el vehículo en el que viajaban cinco personas fue interceptado por desconocidos que abrieron fuego y luego huyeron del lugar.

En el automóvil se encontraban, entre otros, Ashley Mariel Victoriano Sánchez (Masha) y Yakomo Hernández de la Rosa, este último detenido para fines de investigación.
La joven Gómez Cabrera falleció a causa de múltiples heridas de arma de fuego, según el informe preliminar.
Historial delictivo
Los hoy occisos eran buscados mediante las órdenes de arresto Nos. 2026-AJ0013089, 2026-AJ0009087 y 0075-febrero-2026, por su presunta participación en el homicidio.
Asimismo, las autoridades los vinculaban a otros hechos violentos ocurridos en los sectores San Carlos y Villa Francisca, donde varias personas resultaron heridas por arma de fuego en fechas anteriores.
Evidencias ocupadas
Al momento del enfrentamiento, a los individuos les fueron ocupados dos revólveres calibre .38, ambos niquelados, con mangos de madera color marrón, sin marcas ni numeraciones legibles.
Las armas quedaron bajo custodia de la División de Investigaciones de Azua para los fines correspondientes.
La institución del orden reiteró que continuará enfrentando el crimen y garantizando la seguridad ciudadana en todo el territorio nacional.




