Más de una veintena de estados del centro, sur y este de Estados Unidos han activado protocolos de emergencia ante un potente frente invernal que está provocando heladas y fuertes precipitaciones de nieve y aguanieve. Las autoridades advierten de un alto riesgo para las infraestructuras básicas debido a las bajas temperaturas que se prevén en los próximos días.
La gran tormenta invernal, que afectará a cerca de dos tercios del territorio nacional, avanza hacia el este del país. Zonas de Oklahoma, Kansas, Arkansas y Texas ya se encuentran gravemente afectadas, mientras se espera que el sistema alcance en las próximas horas áreas más pobladas, incluida la ciudad de Nueva York.
En Texas, el segundo estado más poblado del país, más de 47.000 hogares permanecen sin suministro eléctrico, mientras que en Luisiana la cifra supera los 52.000, según datos del portal especializado poweroutage.us. Ambos estados ya sufrieron apagones masivos durante temporales similares en años anteriores.
El impacto también se extiende al transporte aéreo. Plataformas de seguimiento de vuelos reportan alrededor de 4.000 cancelaciones este sábado y más de 8.000 previstas para este domingo.
Se espera que a primera hora del domingo el frente alcance la región del Atlántico Medio con intensas nevadas. Entre los estados afectados se encuentran Nueva York, Nueva Jersey, Pensilvania, Delaware, Maryland, Virginia Occidental y Virginia, además de la capital federal, Washington D. C., y Carolina del Norte y del Sur. Algunos expertos califican este fenómeno como una de las tormentas invernales de mayor envergadura jamás registradas en el país.




