El año 2025 terminó con la pérdida de muchos deportistas ilustres que dejaron huella a lo largo de sus carreras. Ajedrecistas como Boris Spassky, boxeadores de la talla de George Foreman, futbolistas legendarios como Enrique Collar, entrenadores del nivel de Leo Beenhakker, Xabier Azkagorta y el pelotero dominicano Octavio Dotel se despidieron para siempre.
Pero las muertes más inesperadas y de las más dolorosas fueron las de los futbolistas y hermanos Diogo Jota y André Silva, que perdieron la vida en un desgraciado accidente de tráfico.
Octavio Dotel, quien lanzó para 13 equipos de las Grandes Ligas a lo largo de una carrera de 15 años y ganó una Serie Mundial con los Cardenales de San Luis, fue una de las 236 a raíz del derrumbe del techo de una discoteca en su natal República Dominicana, donde asistía a un concierto de merengue. Tenía 51 años.
Diogo Jota y André Silva, las pérdidas más trágicas
Cualquier fallecimiento siempre es trágico, pero cuando es inesperado, repentino y le toca a una persona con toda la vida por delante, la pérdida es más llorada. Eso mismo le pasó al futbolista del Liverpool Diogo Jota (28 años) y a su hermano, André Silva (25), del Peñafiel de la Segunda División de Portugal.
La desaparición de los dos hermanos dejó huella en una familia rota y en dos aficiones que lloraron la muerte de los futbolistas. Más mediáticos fueron los homenajes que recibió Diogo Jota por la entidad del Liverpool, equipo en el que jugó cinco temporadas en las que marcó 65 goles en 182 partidos y ganó una Premier League, dos Copas de la Liga u una Copa de Inglaterra.
Internacional con Portugal, levantó dos Ligas de Naciones. Su pérdida, provocó las lágrimas de todo el planeta fútbol.
Ágnes Keleti la medallista olímpica más longeva
El año 2025 comenzó con el fallecimiento de la gimnasta húngara Ágnes Keleti, la medallista olímpica viva con mayor edad en el momento de su muerte. Tenía 103 años cuando una pulmonía acabó con la vida de una mujer que conoció la gloria de la victoria a una edad avanzada para una deportista y que protagonizó una vida de película hasta ganar diez medallas entre los Juegos Olímpicos de Helsinki 1952 y los Melbourne 1956.




