Kyle Schwarber no tardó nada en dejar claro su mensaje la noche del jueves.
Y luego lo repitió. Una vez. Y otra. Y… otra más.
Schwarber se convirtió en apenas el jugador número 21 en la historia de las Grandes Ligas en conectar cuatro jonrones en un solo juego, cuando lo logró en la victoria de Filadelfia por 19-5 contra los Bravos en el Citizens Bank Park el jueves. Es el cuarto jugador de los Filis en lograr esta hazaña, uniéndose a Mike Schmidt (17 de abril de 1976), Chuck Klein (10 de julio de 1936) y Ed Delahanty (13 de julio de 1896).
El candidato al Jugador Más Valioso de la Liga Nacional comenzó su noche con un cuadrangular solitario de 450 pies al segundo nivel del jardín derecho en la primera entrada. Agregó un enorme jonrón de dos carreras por la línea del jardín derecho en la tercera, y luego conectó un bambinazo de tres rayas hacia la banda contraria en la quinta.
Schwarber se unió al exclusivo club de los cuatro jonrones con otro batazo de tres carreras en la séptima entrada ante el relevista Wander Suero..Schwarber se unió luego al exclusivo club de los cuatro vuelacercas con otro cañonazo de tres carreras en el séptimo inning ante el relevista dominicano Wander Suero.
“Fue muy emocionante salir y hacer eso”, dijo Schwarber. “Y tener la oportunidad de batear un quinto…”
Ésa es quizás la parte más increíble.
Schwarber subió al plato en el octavo inning con la oportunidad de convertirse en el primer jugador en la historia de las Mayores en batear cinco cuadrangulares en un solo encuentro. Según el Elias Sports Bureau, Schwarber fue apenas el cuarto jugador dentro del club de los cuatro vuelacercas en hacer una visita al plato con la oportunidad de conectar el 5to, uniéndose a Bobby Lowe (1894), Lou Gehrig (1932) y Mike Cameron (2002).
“Ni siquiera debí haber hecho la pregunta, pero estaba en la jaula de bateo y dije: ‘¿Cuántos muchachos han bateado cinco?’, comentó Schwarber sobre su mentalidad antes de tomar ese turno. “Y nadie dijo nada, así que pensé, ‘Ah, bueno, eso responde la pregunta’”.