Santo Domingo.- Marcos Rodríguez, presidente de la Federación Nacional de Productores de Arroz, aseveró que antes las medidas anunciadas por ministro Administrativo de la Presidencia, Andrés Bautista y la vicepresidenta de la República Raquel Peña, se van al campo sin ninguna solución de las denuncias que han realizado sobre el tratado de libre y comercio que facilitar la entrada del arroz estadounidense al mercado dominicano.
Explicó que el sector criollo se encuentra en una debilidad de que se pone en vigencia el tratado de libre comercio, con la interrogantes de que si somos o no competitivos.
Rodríguez dijo que el libre mercado con Estados Unidos significa que se van a llevar la producción nacional arrocera de unos 30 mil productores y unos 300 mil empleos directos e indirectos, que son la garantía que ha brindado el arroz en la seguridad alimentaria del país.
Indicó que existen 21 municipios productores de arroz, lo que significa un millón 300 mil tareas se encuentran en riesgo, debido a que son sembradas dos veces al año.
Sostuvo que se van preocupado a sus provincias, debido a que las medidas anunciadas no llenan el vacío de que los productores nacionales puedan ser competitivos.

Mientras que Reina Ortiz, productora de la provincia La Vega, sostuvo que vinieron esperanzados al encuentro con los funcionarios, pero que se marchan bien decepcionados.
Dijo que los productores y parceleros de arroceros necesitan políticas públicas claras que ayuden a mantener la productividad nacional: “No cosas inventadas y a vendernos sueños bonitos”.
Expuso que los productores de arroz necesitan que el Gobierno tome “ el caballo por donde debe de tomarlo”, al indicar que ya no aguantan más.
Precisó que el Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos no es fácil de desmontar: “No somos niños ni indios para que nos estén vendiendo sueños, necesitamos simplemente soluciones”.
Ortiz señaló que los productores de arroz necesitan que el seguro agropecuario funcione de verdad, que cuando llegue un fenómeno atmosférico el productor no pierda su dinero, así como financiamientos y equipos verdaderos que lleguen a los más necesitados y no que se queden en el mismo Estado.
En ese sentido, Iván Pimentel negó que con la entrada del arroz estadounidense al mercado dominicano se vaya a comprar más barato.
Pimentel pronosticó un descalabro de la industria arrocera y un respectivo colapso de la agropecuaria nacional, y desmintió que los productores criollos sean competitivos ante los estadounidenses.
"Nos vamos frustrados y altamente preocupados, porque no hay solución al problema", concluyó el productor Iván Pimentel.




