La Clase Inmortal 2026 del Pabellón
de la Fama tendrá entre sus reconocidos, como propulsor,
a uno de los hombres más ganadores y exitosos en la historia del baloncesto local.
Héctor Jacinto Báez Pérez (Héctor Báez) es de las figuras sobresalientes del deporte nacional que tuvo un marcado éxito en cada rol desempeñado
a lo largo de su carrera de jugador, dirigente y técnico.
En reconocimiento a sus aportes y cualidades, el Pabellón de la Fama lo anunció hoy para ser inmortalizado como propulsor durante su 60 Ceremonial Especial del domingo 15 de noviembre.
Báez (La Romana,12 de diciembre de 1955 - 22 de febrero de 2014), ganó títulos nacionales e internacionales, incluyendo la medalla más emblemática y de mayor valor conquistada por el basket dominicano, como fue la plata en los Panamericanos del 2003 celebrados en Santo Domingo.
Báez ganó títulos dentro de la cancha, desde el banquillo y desde las oficinas, como gerente general.
El presidente del Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano, doctor Dionisio Guzmán, informó que Báez es otro deportista elegido como propulsor para inmortalidad, uniéndose hasta la fecha a José Ramón -Cuqui- Reyes, taekwondo; Domingo Saint Hilaire, periodista; Julio Cross (tenis de mesa), Agustín Brea, árbitro de béisbol y softbol; Andrés Vander Horst, fomentador deportivo; Félix -Gallego- Ogando, halterofilia y Víctor Pascual, en boxeo olímpico.
Agregó que, junto a ellos, también ha sido escogidos Mariano Reyes, en atletismo; Yuderqui Contreras, halterofilia; Winston Royal, baloncesto; y los ex peloteros Ricardo Joseph, Darío Veras, Alex Rodríguez, Rafael Soriano y Johnny Olivo (béisbol amateur).
Vida deportiva
Tras su exitoso paso como jugador con el seleccionado que ganó medalla de oro en Centrobasket Panamá 77 y títulos en el baloncesto distrital con los clubes San Lázaro y San Carlos, Báez se radicó en los Estados Unidos, donde previamente se formó en Manhattan College y Fordham University.
Pero, tras finalizar una maestría en Administración Deportiva en la Universidad de Syracuse, regresó a su tierra con un programa de trabajo elaborado para trabajar con las categorías formativas y juveniles con la Federación de Baloncesto, con Frank Herasme como presidente, y gerenciar la selección de mayores, logrando resultados tangibles que al día de hoy están a la vista de todos.
Fue dirigente titular de la selección grande por primera vez en Copa Las Américas 93 disputada en San Juan, Puerto Rico.
Un año después, en Guaynabo, Puerto Rico, condujo al seleccionado juvenil a la conquista de la medalla de plata en el Centrobasket de la división, clasificando su escuadra al Panamericano del mismo año jugado en General Pico y Santa Rosa, Argentina.
Su rosario de éxitos como dirigente siguió en el basket distrital cuando condujo a San Lázaro a la consecución de los campeonatos en 1995 y 96.
Fue el entrenador campeón con los Mets de Mauricio Báez en el Torneo Nacional de Baloncesto de 1999 y en el Campeonato Panamericano de Clubes Campeones del mismo año.
Regresó como timonel del seleccionado tricolor para Centrobasket Culiacán 2003 (México), ganando la presea de plata y el boleto al Torneo Preolímpico de ese año.
También para el 2003 llevó al basket nacional a lograr su mejor desempeño histórico, con la conquista de la presea de plata en unos Juegos Panamericanos, los de Santo Domingo 2003. La final fue contra la poderosa selección de Brasil, que se impuso 89-62. Dominicana venció a Puerto Rico en semifinales, 79-65.
Dirigió la selección para el Preolímpico 2003 jugado en Puerto Rico. En tierra borinqueña, como jugador, Báez reforzó en el torneo superior a los Lobos de Arecibo, Criollos de Caguas, Gallitos de Isabela y Maratonistas de Coamo.
Entre 2006 y 2011 se desempeñó como director del Proyecto de Selecciones Nacionales, desde cuya función se encargó de reclutar a jugadores nacidos en Estados Unidos, de padres dominicanos, y otros que emigraron a temprana edad y se formaron en suelo estadounidense.
Entre esos jugadores que posteriormente dieron brillo al país como selecciones nacionales, destacan los hoy inmortales Luis Felipe López y Franklin Western, Jeff y Ricky Greer, Orlando Antigua, Jaime Peterson, Ricky Soliver, Andy Herbert, entre otros.
Desempeñó funciones de gerente y asesor con varios equipos de la Liga Nacional de Baloncesto. Fue el gerente general de los Cañeros del Este que se coronaron campeones en el 2012, con Phill Hubbard como entrenador y el propio Báez en rol de asistente.
Desde Nueva York
Báez fue el segundo dominican-york en venir a jugar al basket distrital bajo esa condición, después de Kenny Jones.
Fue determinante para los equipos campeones de San Lázaro en 1974, 76, 91 y 92 también fue pieza importante en los títulos ganados por San Carlos en 1986 y 87.
El nativo de La Romana tuvo en 1977 una de sus mejores actuaciones en torneo distrital, promediando 17.7 puntos por juego, 7.2 rebotes y un porcentaje de campo de 54.9, ayudando a San Lázaro a conseguir una marca aún vigente de 14 victorias y una derrota en la serie regular.
Durante 13 temporadas en el baloncesto superior de la Capital, Héctor vio acción en 129 partidos finalizó con promedio de 12.4 puntos por juego, 4.9 rebotes, 1.0 asistencias 45.1 de campo y 41.0 por ciento en tiro de tres.
Con la Selección
Báez íntegro por primera vez la selección nacional en 1977 cuando República Dominicana ganó su primera medalla de oro en un Torneo Centroamericano y del Caribe de Baloncesto.
Este evento fue celebrado en 1977 en Panamá y Héctor tuvo un partido de 31 y 14 puntos ante Puerto Rico en la serie regular y semifinal, así como otro de 26 tantos ante Panamá en la primera fase del torneo.
De dicho equipo, Báez se unirá a los 11 restantes jugadores y al cuerpo de coaches como inmortales en el Pabellón de la Fama.
Además, esa selección estuvo integrada por Hugo Cabrera, Vinicio Muñoz, Iván Mieses, Eduardo Gómez, Manolo Prince, Miguel -Pepe- Rozón, Frank Prats, Alejandro Tejeda, Evaristo Pérez, Cándido Antonio -Chicho- Sibilio y Víctor Chacón. Humberto Rodríguez fue el entrenador en jefe y Faisal Abel su asistente.
Además, representó al país en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de 1978 y 82, en los Panamericanos de 1983 y 2003, el Mundial de Basket Filipinas 78, y en Centrobasket 77, 78 y 85.




