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Salud

cinco consejos imprescindibles para los alérgicos al polen

miércoles, 4 mayo 2016 - Comentarios
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Redacción
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La primavera es la estación del año que altera la sangre y la salud de los alérgicos. Los picores y malestar afectan tanto a pequeños como a los mayores, justo cuando el termómetro presenta temperaturas agradables y el tiempo incita a planear actividades de ocio con la familia.

Según explican en el sitio web de la Escuela de Medicina de Harvard en Estados Unidos además de comunes las molestas alergias no resultan siempre fáciles de distinguir de los resfriados comunes. “Es más frecuente que sea alergia si no hay fiebre, los ojos pican, se producen muchos estornudos y si dura más de unos pocos días”, comenta la doctora Claire McCarthy, pediatra del Hospital Infantil de Boston, en la web de la institución americana.

Sin embargo, McCarthy explica cinco consejos para que cualquier alérgico se sienta mejor y disfrute de los días de sol y temperaturas cálidas.

Cierra las ventanas

Tras un largo y frío invierno, es tentador abrir las ventanas y dar la bienvenida a las altas temperaturas. Pero, no lo hagas porque esa fresca brisa tan agradable porta polen. Si dispones de aire acondicionado, es mejor que hagas uso de la instalación.

Al llegar a casa lávate y cámbiate

Eliminar todo el polen que traes contigo al entrar en casa constituye un arma contra las alergias. No solo aquellos que sufren de alergia deben cambiar sus ropas y lavar sus manos y cara cuando llegan sino que sería un punto extra que todos los miembros de la familia lo hagan ya que pueden portar también polen.

“ Intenta mantener tu casa tan libre de polen como puedas. La habitación en la que esto es más importante es el dormitorio, ya que es donde los niños pasan más tiempo. Si es posible, intenta mantener a tu hijo fuera del dormitorio durante el día (mueve los juguetes a otro sitio) y báñalo antes de ir a la cama”, comenta la pediatra.

Consultar las condiciones climáticas del exterior

Como pediatra, la doctora McCarthy comenta que los menores deberían pasar el tiempo necesario en el exterior, ser activos y que puedan tomar la cantidad justa de sol necesaria para ayudar a sus cuerpos con la producción de vitamina D. “Pero si tu hijo sufre de alergia, necesitas pensártelo antes de mandarle fuera. Los días secos y con viento son los peores y los lugares con mucha vegetación son difíciles”, señala.

Muchos sitios web y aplicaciones sobre el clima tienen contadores de polen, es mejor que compruebes sus niveles cuando hagas planes para salir y elegir los días en los que puedes sacar el máximo partido a tu tiempo libre.

Siga adecuadamente la medicación

Cuando se trata de tomar una medicación para aliviar síntomas, como los ojos con picor o los estornudos alérgicos, tendemos a pensar que deberíamos tomarlos solo cuando tenemos síntomas. Sin embargo, la doctora McCarthy recuerda que las medicaciones para la alergia funcionan mejor si se toman de forma continuada y que puede llevar un tiempo hasta que hacen efecto.

“Así que aunque es comprensible que quieras dejar la medicación para cuando te sientas realmente mal, y dejarla en los días buenos, tu hijo en realidad lo llevará mejor si haces que comience a tomarla cuando empiece con el primer estornudo y que la continúe tomando hasta que la época de alergias haya terminado, mejor si preguntas a su médico cuándo debería dejar de tomarla”, afirma la pediatra.

Habla con el médico si no funcionan los fármacos

Los medicamentos que más utilizan los pediatras para las alergias incluyen antihistaminas por vía oral, aerosoles nasales para ayudar con la congestión y estornudos, y gotas oculares para tratar el picor de los ojos.

En la actualidad, la mayoría de estos medicamentos están disponibles sin receta médica, lo que hace que muchas familias no acudan al médico. Si estos fármacos no prescritos funcionan bien pero si no es así, es mejor visitar la consulta médica porque un cambio en el tipo de medicación, dosis o solo un uso distinto puede que constituyan una gran diferencia. Además, el médico puede asegurar que además de la alergia no existe ninguna otra afección que esté desarrollándose a la vez.

“Si se siguen estas sugerencias, lo más probable es que tu alérgico o alérgica particular se sienta mejor y cuando los niños se sienten bien, los padres también lo hacen”, concluye la doctora McCarthy.

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