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Dallas termina racha de victorias de Memphis, Warriors abusan de Chicago

sábado, 15 enero 2022 - Comentarios
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Redacción
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Memphis Grizzlies es el equipo del momento en la NBA, pero esta noche finalmente tropezó tras una racha de 11 triunfos consecutivos: Dallas Mavericks y Luka Doncic fueron los que los llevaron al fin, con una victoria por 112-85 en el FedEx Forum.

El Joven Maravilla consiguió su cuarto triple-doble de la 2021-2022 (y el número 40 de su carrera) al terminar con 27 puntos, 12 rebotes y 10 asistencias en uno de los festejos más importantes de la temporada para Dallas: sin Kristaps Porzingis ni el entrenador Jason Kidd, ante un rival de fuste, como visitante y controlando la segunda parte.

La asistencia con la que Doncic terminó de asegurar el triple-doble es una de esas que están para ver una y mil veces y resume lo que fue su brillante segunda parte, contracara de un Memphis que no lució como un equipo que había ganado 21 de sus últimos 25 partidos sino que parecía el peor conjunto de la NBA, absolutamente desesperado y sin ideas.

Dallas ganó el tercer cuarto por 34-18 y el último período por 28-12, llegando en un momento a un parcial de 47-21 al contar desde la mitad del tercer cuarto. Destructivo.

Los dos equipos tuvieron problemas con el tiro de tres puntos (8-31 para Dallas con 0-6 para Doncic, 7-31 para Memphis con 0-6 para Jaren Jackson Jr.), pero en el resto de los apartados Dallas dominó: 52-41 en rebotes, 23-11 en puntos a campo abierto y 72-50 en puntos en la pintura. Mientras que en la segunda parte parecía que Memphis no tenía como hacer para atravesar la muralla azul que formaba Dallas para proteger su pintura, los Mavericks simplemente recogían el balón, corrían hacia adelante y lastimaban a los locales en transición.

Además de Doncic, otros nombres destacados en los Mavericks fueron los de Jalen Brunson (15 puntos, 9 asistencias, 5 robos y 5 rebotes), Dwight Powell (13 puntos y 5 rebotes) y Tim Hardaway Jr. (16 puntos con 3-9 en triples).

Para Memphis el mejor fue Ja Morant, de 19 puntos, 8 asistencias, 5 rebotes y 2 robos, a pesar de sus ocho pérdidas de balón. Los Grizzlies perdieron por cuatro puntos el tramo de 32 minutos de Morant en cancha y por ¡23! los 16 en los que el base descansó. Los 12 puntos de Kyle Anderson fueron lo único destacable de una segunda unidad de Memphis habitualmente rendidora que mostró su peor cara: 0 puntos

Los Mavericks siguen quintos en la Conferencia Oeste con récord de 23-19, mismo balance que el que tenía a esta altura de la temporada pasada, mientras que los Grizzlies duraron apenas un día en el tercer puesto del Oeste: ahora volvieron a ser cuartos con su 30-15.

Warriors gana por 42 puntos a Bulls tras arrasar en la primera parte

La vida está llena de contrastes y de sucesiones de hechos improbables que se hacen realidad. Warriors puede dar fe de todo ello. El equipo de Steve Kerr arrasó en la primera parte a los Bulls 24 horas después de ser arrasado en la primera parte por los Bucks. Pasó Golden State de la más completa miseria a la más abundante riqueza, o lo que es lo mismo: de perder 77-38 al descanso ayer a ganar 47-78 hoy. Una bendita locura.

Eso sí, mientras Warriors reaccionaba y recuperaba el buen color tras la cara pálida que se le quedó el día anterior, Bulls volvía a las andadas: un equipo top visitaba Chicago y le sacaba los colores a los Bulls. El 112-138 ante Nets fue duro y el 96-138 de hoy aún lo ha sido más.

Golden State ganó por 42 puntos, la mayor ventaja lograda por el equipo en la temporada actual. Lo hizo sin Klay Thompson (fuera de cualquier back-to-back, lógicamente) y sin Draymond Green, y ya sabemos que jugar sin Green no se le da bien a los Warriors, que llegaban al partido con marca de 28-6 con Green en juego y con registro de 2-5 sin él.

Chicago ya empezó mal la noche. Jugados solo 3 minutos y 32 segundos Zach LaVine se fue a vestuarios para no volver en toda la noche a la pista. La culpa la tuvo una molestia seria en una rodilla. La resonancia magnética que se le practicará en las próximas horas aclarará la situación.

Con LaVine o sin LaVine, Chicago hizo un partido espantoso, y especialmente bochornoso en defensa, mientras que Warriors se divirtió en la pista de un modo infantil, como el niño que disfruta de su juguete y si quiere lo rompe. Porque no otra cosa fue Chicago que un juguete roto. Por momentos, Bulls fue un equipo zombie y la grada de su pabellón, un funeral. Eso sí, al término de la primera parte, con 47-78 en el marcador, se oyeron sonoros pitos procedentes de una afición que andaba atónita.

Warriors gozó de una primera parte espectacular de Andrew Wiggins, de un notable Jordan Poole, que dio el paso adelante que se le pedía, y de una actuación espectacular del novato Jonathan Kuminga, que ya venía apuntando maneras.

Wiggins metió 20 de sus 21 puntos en la decisiva primera mitad. Acabó con 21 tantos, 6 asistencias y 8 de 11 en el tiro. Fue el verdadero líder en los momentos en los que había algo en juego. Como lo fue Poole, que hizo 15 puntos al descanso para terminar con 22 y 5 triples.

Mientras, Kuminga dio toda una lección de juego. Sobrado el chaval en todos los aspectos del juego ante unos Bulls rotos. Un exceso de presente el de este chico. Hizo una buena primera mitad y terminó la noche con 25 puntos, 3 tapones y 10 de 12 en el tiro en 26 minutos de acción.

Además, 19 puntos de un Stephen Curry que sigue en modo gris y un muy buen partido de Kevon Looney, que firmó un doble-doble.

El mexicano Juan Toscano-Anderson estuvo en pista 14 minutos y metió 7 puntos.

Excelente trabajo de los de Steve Kerr en el lado defensivo pese a la baja de Draymond Green.

Warriors terminó el tercer cuarto 40 puntos arriba (72-112). En ese momento había metido ya 15 triples, sumaba 32 asistencias, había robado 11 balones y solo había perdido 2. Esos 112 puntos y esas 2 bolas perdidas dan idea tanto de la gran noche visitante como del desastre defensivo de primer orden de los locales, que siguen líderes del Este, pero que suman ya 3 derrotas en 4 partidos.

En Chicago, 20 puntos de Coby White, 19 tantos, 14 rebotes, 5 asistencias y 3 tapones de Nikola Vucevic, 17 puntos y 7 asistencias de DeMar DeRozan y 15 puntos de Lonzo Ball, que metió 4 triples en el primer cuarto y después se perdió en el mundanal ruido hasta desaparecer. Todos estos números de nada sirven si un equipo defiende tan rematadamente mal como lo ha hecho hoy Chicago. Hay que insistir en ello.

Golden State metió el 56,4% de sus tiros, anotó 19 triples, sumó 39 asistencias y perdió 7 balones en los 48 minutos de juego. Números de lujo para una victoria de lujo.

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